Cada vez que una ilusión se escapa de mi manos pienso en tu carita, cada vez que una lágrima sale de mis ojos pienso que debo sonreír para ti, cada vez que la vida se vuelve difícil pienso que la tuya debe ser mejor, me regalas la más tierna alegría, me llenas del amor más puro, los momentos juntos son breves, pero siempre pienso en tus manitos, en tus juegos, en tu risa, en tus enojos, en ese espacio único que me das, aunque a veces no pueda estar, eres ese por qué que espere taciturna por mucho y que de pronto llego envuelto en papel de regalo.
Me volví loca cuando me reconociste y de tu boca me nombraste, te admire cuando vi tus primeros pasos y volví a ser niña con nuestros juegos, incomparable es este sentir, pequeño amor de mi vida, imperfecto es mi accionar, errores hay muchos para lamentar, pero aciertos como tú me acercan a lo que un día creí, pequeña responsabilidad de mi días, no se cómo ni cuándo la confianza de aquella mujer al poner en mis manos tan hermoso compromiso, me de volvió contigo mis ganas de reír.
Quiero estar ahí siempre, seremos grandes amigos, compañeros, compinches y te amaré sin condiciones, porque a pesar de mi imperfección tu lo haces conmigo, tan románticas líneas son sólo para ti.
Tomás un día me eche a chillar, vi que el sol ya no alumbraba y que la luna prolongaba una eterna nostalgia en mi y que la pena crecía junto a ella, pero cuando tu madre te puso en mis brazos, quise ser para ti esa Ada madrina de los cuentos, cumplir tus sueños y al ver tus pasitos pequeños quise con una barita mágica evitar tus tropiesos y regalarte el universo, gracias por regresarme la esperanza, contigo la luna ilumina una eterna alegría.