lunes, 23 de febrero de 2015

La tortura de las palabras


De pronto pierdes la ternura,
y ya no hay vuelta

Obstinadas susurran ocultas
en el pensamiento,
aislando cualquier intento de fuga


Aprietan manos y pies atados de rabia,
indolentes,
atrevidas,
ingratas,
y así
no hay forma de que el interrogatorio
llegue a su fin


Y el desprecio es electricidad
recorriendo la piel,
es tabaco es inseguridad
quemando el cuerpo
adormecido del dolor,

Son lagrimas recorriendo el
miedo del abandono,
del desamor,
del olvido

Se articulan de sólo letras,
a veces absurdas, torpes, pero sin duda
expresión del sentir más profundo,
aunque luego se excusen
tímidas y arrepentidas,

Invisibles te persiguen y no se van nunca,
las palabras, carentes de amor,
quizás,
con exceso de amor,
sólo quizás,
crueles  torturan el alma.