Miedo y tristeza, son dos cuestiones que provocan ganas de correr, y es ahí donde busco, y miro hacia atrás en ese pasado lleno de vacíos, aquel ropero, ese lugar donde esconder las sensaciones y este sentir incomodo y agotador.
El lugar preferido de la casa del tata se proyecta con gran ansiedad y preparo un escape, oculta entre las palabras que fingen no saber nada.
Me quedo quietesita para ser arrastrada por una marea engañosa, queriendo perderme en ese vaivén misterioso y lleno de incertidumbre.
Y en ese ir y venir susurra en mi cabeza "cobardes, cobarde"