la guerra tambien amores
esa esperanza de nacer
entre brochas y colores
copla 4 versos octosílabos: rima verso 1 y 3 y verso 2 y 4
seguidilla 2 versos heptasílabos y 2 versos pentasílabos: 7- 5- 7-5
segunda seguidilla 2 versos heptasílabos y 2 versos pentasílabos: 7-5-7-5
remate 1 versos heptasílabo y 1 verso pentasílabo: 7- 5
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copla 4 versos octosílabos: rima verso 1 y 3 y verso 2 y 4
seguidilla 2 versos heptasílabos y 2 versos pentasílabos: 7- 5- 7-5
segunda seguidilla 2 versos heptasílabos y 2 versos pentasílabos: 7-5-7-5
remate 1 versos heptasílabo y 1 verso pentasílabo: 7- 5
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Lluvia de ideas:
sus dos almas sí (5)
me baila me mira me toca
Ay que sí ay que no
ella no toma ella comparte
Amigo de vez en vez
en lo oscurito
amigo
somos amigos especiales
tu salí conmigo y solo somos amigos
cochineo
boca manos ojos
sudor respiración ajetreo
apego desapego
Ayer se me apretó la guata, también me sudaron las manos, quise tocarle. Aunque su respiración se oía fuerte al lado de la mía, todo se diluyó en un abrazo mientras nos cubría el humo de un caño.
Nunca sé con cuál de sus dos almas voy a toparme, aunque parece que mi cuerpo le lee de memoria y reacciona a cada señal, esta vez yo le quise tocar, sin temor lo manifesté y me perdí en su piel tibia y trasnochada.
Es difícil comenzar cuando no se en que parte del camino me encuentro, pero debes saber que sin importar dónde o en qué momento, cuando intento volver a empezar veo tu rostro, tu cansancio y tu sonrisa, es la paz de saber que soy parte de ti, parte de algo, de una historia, es muy duro llegar a casa y no encontrarte María Adriana.
Mi lela querida,
Me esfuerzo por recordar los tiernos momentos de la niñez, esos días en los que el Tata golpeaba la ventana para llevarme a la parcela por limones, porotos o papas, aunque las frutas de los otros arboles eran la recompensa, moras, manzanas, duraznos, también la temporada de sandía, nunca me gusto el melón ya sabe, aunque el Tata siempre cansado me hizo creer que lo ayudaba, mi alma mantiene el dolor de no haber hecho más por el, sabes ya nadie me aprieta la nariz y muy poca gente me llama coca-ea.
Ojalá el tiempo no nos hubiese atrapado así, ojalá sólo pudiésemos volver a esos días en la parcela o a la tardes de hacer pan en la mesa del tu comedor chico, mi parte favorita en realidad era hacer el fuego y poner ese horno que se trasladaba y armaba, ni siquiera sé que pasó con el, tus cosas deambulan por diferentes casas, aunque en la mesita de centro ahora juega Laura y Amelia, las hijas de Marcelo, son hermosas, con sus risas y aventuras le dan ternura a varios recuerdos, porque algunos más, otros menos, somos primos unidos y preocupados del otro, hace poco se casó Miguel, otra historia, linda por lo demás.
De siempre me llevaste a todos lados, cursos eternos en el centro de madres, también al dentista, a las actividades de la escuela, a los paseos de tu club, me diste mucha sabiduría, me gustaría que lo supieras, aprendí de todo y todo lo disfrute, aunque nunca se me dio tejer con palillos, para ser sincera, me gustaban más las actividades con el Tata, sé que lo entendías jejeje.
Voy a escribir para ti cada sentir, esperando en el cielo encontrar un abrazo, una risita o el olorcito de tu pan. El tiempo no da tregua y en cada vuelta al sol que da la tierra parece que me acerca un poquito más a ti.
Te amo.