lunes, 14 de diciembre de 2015

De pequeña

Endurecer el querer,
crear muros y fortalezas que protejan
la ternura,

con rudeza enfrentar
el pasado, más bien el paso
ingrato del ayer.

El despojo del querer,
el abandono de la identidad,
de la herencia más sagrada.

Reafirmando todo los días,
de forma cotidiana,
ese pensar distinto,
ese querer sencillo,

pintando la luna, vive y le
sonríe la niña chascona,
de mocos colgando,
con sus pecas y moños locos
a la vida.

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