viernes, 8 de enero de 2016

El recuerdo coqueton


Recuerdo que esos días
fueron de mucho alcohol,
fue un día en que bocas ebrias
hicieron jugar sus lenguas,

como en un juego de fútbol, 
ya no importo más
si se vestía de blanco o de azul,
era más bien una pichanga de barrio,
con cuerpos sudados y respiración agitada.

Por ahí quizás nos miramos
en esos 7 días de voluntariado,
trabajo popular que nos llevo a incursionar
en otros cuerpos, en otros mares.

Fue un descaro la entretención,
no importaban los otros amores
que circulaban por aquellos días,
nos dispusimos a la clandestinidad,
sin poder terminar en el maravilloso
y tan anhelado orgasmo.

El movimiento de la 304,
debe ser uno de mis mejores sueños,
quizás falto el condón,
el desenlace hubiese sido,
quizás la explosión más caliente,
del único amigo clandestino que me dio
la vida, hasta hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario